




Ésta es una buenísima comedia escrita por Paul Rudnick que, burla, burlando, pone en solfa todos los miedos que sobre el sida había en 1995. Todos los actores están estupendos. Es interesante ver a Patrick Stewart totalmente desmelenado, al guapo Michael T. Weiss enamorándose de
Jeffrie, el simpatíquisimo Steven Weber, y a Brian Batt, luchando por los gays como "pantera rosa", junto a Patrick Stewart. Muy, recomendable, muy divertida y muy humana.