





Rainer Werner Fassbinder








Conforme avanza la película, el director, autor también del guión, nos va introduciendo en la historia y nos hace sufrir por el pobre Franz.
Parece increíble que esta película tardara sólo 21 días en rodarse y el resultado fuese tan bueno. Fassbinder, como actor, hace sumamente creíble al pobre Franz. El resto de actores están estupendos en sus personajes de villanos cultos y de una educación exquisita. Es interesante ver en papeles tan odiosos al que en los años 50's fue la pareja de Romy Schneider en "Sissi", Karlheinz Böhm, interpretando su infame personaje de Max, y a Adrian Hoven, también "esposo" de Romy en "Los jóvenes años de una reina", en el no menos infame papel de padre del bastardo Eugene. Por cierto, el personaje de Franz no tenía nada que ver con la personalidad de Fassbinder que, por lo visto, fue un maldito ser insufrible y ruin con las personas que le amaron, especialmente con Armin Meier, que se suicidó en 1978.
Esta es una película que hay que "vivirla" y, a poder ser, "sufrirla" por eso no cuento más. Si no la vieron y pueden conseguirla, vale la pena.